miércoles, 20 de abril de 2011

Cita con la muerte

La Yayo, la partera del pueblo, lo había anunciado: ‘Esta noche van a matar al Bizco’.
En el pueblo se la tenían jurada los civiles, los falangistas, el cura y, por encima de todos, don Horacio, el patrón; se decía que había hecho correr la voz de que daría mil duros a quien matase a Juan Rubio, el Bizco.
Todos los que se echaron al monte con él al acabar la guerra habían caído; pero según la gente del pueblo el Bizco era escurridizo como las culebras. Dormía en las cuevas de los cerros y comía bellotas, moras, arándanos y lo que robaba a los campesinos y a los pastores. Desde que se fue nadie le había visto merodeando por las casas; sin embargo, se rumoreaba que algunas noches oscuras, guiado por el instinto, se había presentado en la suya, donde la Nati lo esperaba siempre. En el pueblo decían que ella era lo único que le importaba en la vida.
Cuando tiraron su cuerpo en la fosa común del cementerio civil, la Yayo, la partera, murmuró un epitafio; “Hace nueve lunas, el Bizco concertó una cita con la muerte”.
De la serie Lezuza

No hay comentarios:

Publicar un comentario